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miércoles, 18 de marzo de 2026

Vortex

INTRODUCCIÓN:

El Cerebro de la Bestia - Vortex - Carátula europeaSuper Nintendo fue una consola que obtuvo muchísimo amor, sustento y dedicación por parte de casi todas las compañías desarrolladoras del momento, y sobre todo, medios e innovación por un tubo. Sin duda, una de las argucias más sonadas fue la creación de chips dedicados. Es algo sobradamente conocido por todos que, en el amplio catálogo de la consola, existen unas cuantas decenas de títulos que se sirvieron de ellos para ‘echarle un cable’ al procesador de nuestro querido cerebro de la bestia en lo que a operaciones lógicas se refiere. El Ricoh 5A22 (aunque en su momento, era algo que nos importaba un pimiento), no era precisamente el más rápido del mercado, pero junto a estas pequeñas maravillas de pura ingeniería, podía llegar a crear cosas tan asombrosas que casi nos permitían asomarnos al futuro a través de nuestro televisor. Como se decía entonces, transportaban al jugador a otro nivel.

El Cerebro de la Bestia - Vortex - PresentaciónSu presentación con aires de lujo, el brillo de su título, la primera muestra de dolby surround, y por supuesto, la orgullosa presentación de su chip Super FX, hablan a las claras: Vortex fue, como poco, uno de los más ambiciosos proyectos que existieron en Super Nintendo. Tras él, se erige el nombre de Argonaut Software, que no solo fueron los desarrolladores del juego, sino también del susodicho chip. Aquellos que maravillaron a medio mundo con Starwing, el primero juego enteramente construido con polígonos en una consola de 16 bits, volvían a la carga un año después (1994) con vistas a repetir la proeza, pero esta vez sirviéndose de un Super FX de segunda generación (el GSU-1). Sin embargo, Vortex (a pesar de ser distribuido en las tres regiones principales), no tuvo, ni de lejos, el mismo impacto ni reconocimiento que las aventuras de Fox McCloud, a quien todos recordamos con mucho más cariño.