INTRODUCCIÓN:

Mirad vosotros cómo son las cosas que en mi habitual sistema de selección de juegos he ido a topar con uno de los más insípidos y tristes que se programaron para Super Nintendo. Como veréis y ya habréis comprobado en más de una ocasión, no solo las grandes obras maestras o aquellas que con el tiempo han adquirido el estatus de culto visitan estas páginas, también tienen cabida aquellos juegos malditos que ya nacieron en las pestilentes cloacas y que el tiempo, con su paso, ha hundido más todavía en la inmundicia. Tanto que en páginas de referencia como Gamefaqs está considerado, de entre los más de 2000 juegos que forman el catálogo de Super Nintendo, como el peor de todos. Por aquí han pasado obras muy mediocres a las que he dedicado, sin embargo, el tiempo necesario para realizar un análisis concienzudo y respetable, sea cual sea su nombre, pero esta se lleva la palma.

De hecho, es bastante conocido precisamente por sus casi innumerables cualidades negativas como uno de los peores juegos jamás creados. Y aun así, siguiendo mis forma de trabajar, le he dedicado el mismo número de palabras que a cualquier otro, como creo que debe ser. Voy a intentar, como suelo hacer, no cebarme totalmente con sus puntos negros (que son la gran mayoría, por desgracia) e intentar también resaltar cuales son las principales razones que os podrían llevar a jugar con él, aunque realmente me lo ha puesto muy difícil, y ya de primeras solamente os aconsejo poneros con él si os gusta probar esos juegos raros que ni si quiera fueron mencionados en casi ninguna de las revistas del sector en su momento. Bebe’s Kids, que así se llama esta especie de videojuego de acción con un ligero toque de plataformas, salió al mercado a mitad de vida de la consola, pero no hay nada que justifique su irrisoria calidad.