domingo, 22 de mayo de 2011

Best of the Best: Championship Karate

INTRODUCCIÓN:

Al mismo tiempo que mi Super Nintendo se instaló en el mueble de casa, vino con un pequeño regalo bajo el brazo, aunque no pertenecía a ningún pack oferta ni nada por el estilo. Intentaré ser todo lo objetivo posible a la hora de analizar y criticar cada uno de sus aspectos, pero lo cierto es que guardo un cariño muy especial hacia este juego de lucha, más concretamente dedicado al duro deporte conocido como kickboxing (al contrario de lo que reza el título, no será el karate lo que practiquemos). Best of the Best Karate Championship fue el primer juego de 16 bits que cayó en mis manos y una gran alegría, pero no fue precisamente entrar y triunfar.

No es precisamente un juego que entre a primera vista, tampoco a la hora de jugar. Esto no quiere decir para nada que sea un mal juego, no es el colmo de la brillantez y le faltan muchos aspectos por pulir y mejorar, pero es un pequeño diamante en bruto que si se pule adecuadamente, puede dar muchas satisfacciones a quien ose ponerse a los mandos y aprenda a controlar eficazmente al luchador que da la cara protagonista. Loriciel fue la compañía encargada de programar este juego y cuenta en su haber con aproximadamente 150 títulos desde que se fundó a principios de los 80, siendo este uno de los más remarcables de su historia. Apareció en múltiples sistemas, como Amstrad CPC, Gameboy o Mega Drive.

TRAMA:

El gran torneo mundial de kickboxing, un deporte tan agresivo como técnico, esta a punto de comenzar y es la mejor oportunidad para los luchadores de elite de demostrar quien manda en el panorama y conseguir el título de campeón del mundo, la dorada copa con la que todo participante sueña y que está en poder del número uno de entre dieciséis luchadores. Aunque ocupes el último lugar del ranking, échale valor, ponte los guantes y la ropa de luchador y disfruta de combates arbitrados en un ring donde miles de personas observan pasmados el combate que te enfrenta con algún kickboxer superior en categoría al que deberás machacar para robar su título.

Pero tras este campeonato oficial, con reglas predefinidas, arbitraje y demás, existe algo más oscuro, sucio y clandestino, el Kumate. Olvida los guantes y las reglas, esta vez la lucha se disputará a puño descubierto, sin árbitro moderador y sin ningún tipo de reglas, un combate a muerte en la arena que solo unos pocos podrán seguir en vivo y que es la única forma de llegar a ser el mejor de los mejores.

GRÁFICOS:

Es poco probable que Best of the Best te enganche a primera vista por sus gráficos. La pantalla de presentación nos muestra un luchador practicando todos y cada uno de los golpes que podemos elegir en el juego que, aunque no aporta nada en este apartado (al igual que la pantalla donde podremos tener acceso a las principales opciones de configuración) ya podremos observar uno de los puntos más destacados de todo el cartucho, las excelentes y realistas animaciones que tienen los participantes. Estas se harán más apreciables durante el combate y también a la hora de practicar golpes en las sesiones de entrenamiento. Estas transcurren en un gimnasio, cuyo fondo siempre será el mismo independientemente de la habilidad que queramos reforzar. Los combates, los momentos que tienen mayor peso en el juego, se disputan en un ring seguidos de cerca por la atenta mirada del arbitro.

El escenario siempre es el mismo y es bastante repetitivo y un tanto monocromático, abusando demasiado de colores fríos, bastante soso en general. No obstante, la cosa cambia cuando nos centramos en observar las animaciones, tanto de los luchadores como del árbitro, haciendo gala de una fluidez y suavidad en estas muy remarcable, un placer para los ojos. Cada uno de los 55 movimientos que tendremos a nuestra disposición para elegir en la correspondiente pantalla de opciones esta realizado con todo lujo de detalles, resultando muchos de ellos de una gran contundencia en lo que al golpe se refiere, aportando mucho realismo y dureza. Al mismo tiempo, el arbitro se desplaza a un lado y a otro de forma muy graciosa observando meticulosamente que no se produzca ningún movimiento ilegal que pueda hacer estragos en el medidor de vida del contrincante, representado de forma bastante original por focos que se van apagando conforme se pierde la energía.

SONIDO:

No se puede decir que el sonido, ni la música ni los efectos sean el punto fuerte de este juego. En general es un aspecto al que se le prestó bastante poca atención y se hizo lo justo para que la repetitiva música que nos acompaña durante la pantalla de opciones cumpla su cometido por los pelos. Otra melodía mas rockera y bastante mejor compuesta a base de piano ambienta los entrenamientos que realizaremos bajo la atenta mirada de nuestro entrenador. La que suena durante la visita al ranking para ver que posición ocupamos y la alegre melodía de la pantalla donde elegimos repertorio de golpes completan la oferta sonora.

Sin embargo, por la parte que se refiere a los combates ilegales en el Kumate, la cosa pinta algo mejor, la melodía de la pantalla de opciones es quizá de lo mejorcito del juego. A diferencia de lo que ocurre en los combates oficiales, aquí tendremos acompañamiento musical durante los combates, aunque dicha música es bastante sosa y anima muy poco. Ni siquiera durante el mediocre final gozaremos de una melodía de calidad. El aspecto de los efectos sonoros tiene alguna luz y grandes sombras. En un juego en el que la contundencia de la mayoría de los golpes esta tan conseguida, debería ir acompañada de un sonido digno. Hay varias clases de efectos de golpes, algunos suenan bastante secos y aplastantes, no están mal, pero hay otros que hacen daño al oído, sonando igual que si diésemos un puntapié a una lata o como la tos de un anciano.

JUGABILIDAD:

La gran variedad de golpes que podemos elegir para que ejecute nuestro combatiente durante su pugna contra el rival es un interesante aliciente. De entre los 55 anteriormente citados, 16 han de formar parte de nuestro repertorio, aunque simplemente podemos pasar de configurarlo y pelear con los que el juego nos asigna por defecto. Algunos de ellos son muy espectaculares pero poco efectivos. En otros casos, son golpes rápidos y directos, poco vistosos pero muy certeros. Utilizaremos unos u otros dependiendo de varios factores como la distancia a la que nos encontremos de nuestro rival o el golpe que este último esté usando en ese momento para contraatacarle o anular el suyo. Así mismo, cuando nos encontremos en el Kumate (al que solo accederemos mediante invitación y nunca de otra manera) podremos elegir el plantel de golpes y movimientos de igual forma.

Las animaciones como he comentado antes brillan con luz propia y son muy detalladas, pero quizá esto influye en que desgraciadamente, en ocasiones, la respuesta a la pulsación de botones del mando no sea todo lo rápida y dinámica que debería de ser, dejándonos vendidos en más de una ocasión a merced de la lluvia de golpes que el rival quiera encajarnos. Esto puede ser un gran inconveniente, por eso vale la pena no dar puñetazos y patadas al tun tun, sino planificar cada movimiento y cada acción adecuada como algo individual en el momento preciso o nos pueden freír a golpes. En la arena clandestina los rivales son todavía más agresivos y la dificultad aumenta de nivel más deprisa, con lo que deberemos estar realmente preparados si decidimos aceptar una invitación para ir allí.

Cuando demos con los movimientos realmente claves, la dificultad nos resultará bastante equilibrada y llevadera y con un entrenamiento adecuado, no tendremos mayores problemas para ir superando rivales. Dicho entrenamiento consta de tres pruebas: combate contra un sparring, darle caña a un saco de boxeo y acertar a golpear los gongs conforme vayan saliendo, mejorando así nuestra resistencia, fuerza y reflejos respectivamente. Es conveniente acudir a este dos o tres veces entre combate y combate para ir subiendo los atributos de forma continua y no tener problemas con los rivales más poderosos. Hay que tener en cuenta que cada vez que perdemos un combate, aparte de robarnos un título de nuestra colección, también sufriremos un descenso de cualidades físicas así como de primas económicas (aunque realmente no se utilice el dinero para nada). Para que veáis el juego en acción, os dejo un video que grabé peleando contra el campeón del mundo en el torneo principal.


CONCLUSIÓN:

Este videojuego, creado en 1992, los primeros tiempos de la consola, tendrá su público más fiel y agradecido entre los amantes de los deportes más violentos, como el kickboxing que aquí se practica, pero también en aquellos freaks de los juegos de lucha que busquen algo bastante técnico con cierto aire de simulador y no un juego de golpear a lo loco. A pesar de que tiene sus defectos y bajan en parte la nota global que se le podría dar al juego, también tiene mucho encanto, ya que es bastante distinto de los juegos típicos del género para la consola.

Las digitalizaciones de los personajes son muy buenas y sus animaciones entran por la vista. Eso si, tampoco es apto para aquellos que busquen acción descontrolada, pues cada golpe o cada defensa han de estar medidos y controlados. También le dota de bastante personalidad la inclusión de los combates ilegales en el llamado Kumate: sin árbitro ni reglas de ninguna clase.

- Lo Mejor Del Juego: Sobre el ring las animaciones son excelentes así como las digitalizaciones de los luchadores. Tenemos una alta variedad de golpes para elegir. El Kumate es muy emocionante.

- Lo Peor Del Juego: A veces la respuesta de los controles es bastante lenta e inexacta lo que nos puede acarrear problemas. El apartado sonoro es bastante pobre. Puede resultar demasiado técnico para algunas personas.

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