viernes, 22 de abril de 2011

Super Bomberman

INTRODUCCIÓN:

En el año 1993, para alegría de los fans de la, por aquel entonces, todavía corta franquicia Bomberman, llegó el primer capítulo para la 16 bits de Nintendo. Programado como siempre por la compañía que creó al personaje, Hudson Soft, este Super Bomberman aporta unos gráficos más elaborados que anteriores entregas, el modo batalla, en el que se pueden enfrentar hasta 4 jugadores simultáneamente y la posibilidad de jugar dos a la vez en el modo historia de forma cooperativa para resolver la trama.

Fue el primero de una larga saga para esta consola (con el siempre distintivo “Super” en el título) que fue mejorando poco a poco, siendo una de las series de juegos más divertidas de todo su catalogo. Su salida fue bastante seguida en los tres territorios (Europa, E.E.U.U. y Japón), no transcurriendo ni un año desde su salida en Japón hasta su distribución mundial, enganchando a miles de jugones en todo el mundo y siendo altamente reconocido por su sencilla mecánica y su alto nivel de adicción.

TRAMA:

El chiflado científico Dr. Mook y el malévolo Carat Diamond van tras Bomberman, el héroe protagonista, para robar sus habilidades con el fin de usarlas para aumentar todavía más sus diabólicos poderes. Este, con la inestimable ayuda de su colega, el Black Bomberman deben seguir su itinerario para conseguir llegar hasta donde les aguardan los dos energúmenos anteriormente nombrados, darles una lección y por supuesto evitar que sigan adelante con sus fechorías y su sed de poder. Sin embargo, no serán estos dos los únicos personajes con los que nuestro amigo (amigos, si jugamos en cooperativo con alguien) deberán verse las caras ya que, en su afán por robar los poderes de Bomberman, han creado todo un séquito de robots y extraños personajes enemigos para dificultarnos la tarea.

Francamente, en un título como este, que busca estrictamente la diversión más directa, el argumento es uno de los aspectos menos importantes, aunque es necesario como en todos los buenos juegos que se precien de serlo. Que yo sepa, durante el juego no se hace mención a él, imagino que así será en el manual o caja del cartucho original.

GRÁFICOS:

A primera vista, se podría pensar que los gráficos de este cartucho apelan a la simpleza más absoluta unida a un gratificante colorido en todos sus sprites, pasando por alto detalles como animaciones, escenas, decorados… todo lo demás, vamos. Pero lo cierto es que Super Bomberman posee algo más. Sin ser ninguna maravilla, puesto que como ya he dicho antes la principal baza del juego estriba en su diversión directa y sin complicaciones, los gráficos son bastante bonitos y coloridos, interesantes.

Cierto es que no se ha realizado ninguna virguería con ellos, pero mejoran en varios aspectos los de anteriores versiones gracias a la potencia gráfica de Super Nintendo y son muy agradables a la vista, con un tamaño de los sprites más que aceptable. Tampoco veremos apenas efectos especiales, se podría haber explotado más el modo 7, por ejemplo. Los escenarios en los que transcurre la acción se componen de cuadrículas por donde se mueve el protagonista. El diseño de estos es bastante variado y cambia cada dos o tres pantallas, modificándose tanto los elementos fijos (tanto los que son susceptibles de explosionar como los que no lo son), el suelo, paredes, enemigos…

Los final boss que nos encontraremos tienen una pinta estupenda, son bastante grandes y se mueven con mucha fluidez, sin ralentizar la acción. El resto de monstruos más habituales de las pantallas normales tampoco están nada mal, destacando el dibujo de algunos por su originalidad, como las monedas o los monjes. Se ha puesto bastante esmero en los detalles de estos. Las animaciones de los personajes y enemigos normales van bastante justitas pero son las necesarias. El modo Batalla tiene escenarios exclusivos para esta modalidad de juego, siendo inaccesibles desde el modo principal (Historia).

SONIDO:

Lo lógico es pensar que en este apartado no se han comido la cabeza demasiado los programadores, viendo que los gráficos y el argumento tampoco son la quintaesencia del diseño y la profundidad, pero alguno se llevará una grata sorpresa con las melodías del juego. No solo cumplen de sobra su cometido, que es ambientar los escenarios y la acción sino que además entran en nuestros oídos a la segunda o tercera escucha y algunas de ellas cuestan de salir. La mayoría son de una calidad bastante buena.

Cada fase tiene su propia música, en general bastante movidas y alegres, algunas más melódicas que otras. Más tristona, por ejemplo, es la de fin de juego, cuando se agotan nuestras vidas y se nos muestra el password para poder continuar, sin duda una de mis favoritas. La música de los jefes de final de fase también es de lo mejorcito, recordando a otras sagas de acción como Megaman. En este caso, los sonidos FX tampoco destacan demasiado, se limitan a cumplir su función, los más importantes sin duda son las explosiones de las bombas junto con el siempre agradecido sonido de ganar una vida extra. Quizá resulta un poco molesto el continuo sonido de nuestros personajes al caminar, se podría haber prescindido de este o espaciarlo un poco más.

JUGABILIDAD:

Hasta este momento, la saga era reconocida sobre todo por la posibilidad de disfrutarla con más gente de forma simultánea y esto no ha cambiado en absoluto. La diversión aumenta exponencialmente si se juega con alguien. En el modo historia se hará casi imprescindible, sobre todo en las fases más avanzadas, compenetrarse con el segundo jugador para tender trampas y emboscadas a los enemigos más inteligentes y así poder salir del paso. Fue, además, el primer juego de Super Nintendo

Pero vayamos a lo más básico, porque la mayoría de los aficionados a los videojuegos conocen de sobra a Bomberman, pero puede haber algún rezagado que todavía no sepa en que consiste su mecánica. Pues muy simple, pero también muy efectiva, librarnos de todo bicho viviente que exista en pantalla mediante la creación de bombas que nuestro personaje ira soltando. Mediante la explosión de estas podremos librarnos de nuestros enemigos y también despejar el camino, así como desenterrar ítems especiales que nos darán alguna habilidad especial como aumentar la potencia de las explosiones o la rapidez con la que corre el personaje. Parece todo muy fácil, ¿verdad? Pues en la práctica, a nivel de control del personaje y sus poderes, lo es (sencillísimo el control, tan solo mover al personaje y colocar bombas donde queramos con un simple botón). Pero el juego tampoco es un paseo de cinco minutos, ya que si somos inexpertos, sobre todo al principio, nos tragaremos en más de una ocasión nuestras propias bombas o le propinaremos un buen petardazo sin querer a nuestro compañero. Sin embargo con un poco de práctica es pan comido dominar el juego y poder avanzar.


La diversión directa e inmediata prima en todo momento, es sin duda el principal aliciente del juego, proporcionando una adicción que difícilmente podrás abandonar. Si a esto añadimos un compañero de juego en el modo historia o hasta tres más en el modo batalla, puede ser un auténtico vicio. Este último modo puede durar eternamente, pero el modo principal se nos queda un tanto corto, con tan solo seis fases divididas cada una en 8 capítulos (pantallas) de las cuales la última corresponde a un final boss cuya dificultad variará en cada mundo (desde los dos primeros, sencillísimos, hasta el frustrante robot del cuarto mundo que requerirá de toda nuestra habilidad para ser derrotado)

CONCLUSIÓN:

Pura diversión, sin más. Para los que no son demasiado exigentes, esto debería bastar para darle la oportunidad al primer capítulo de la saga Bomberman en Snes, un juego que probablemente cumplirá sus expectativas. Para los que busquen exclusivamente entretenimiento y algo divertido, puede que sea uno de los juegos más perfectos del catálogo de nuestra Super Nintendo. Y finalmente para los que busquen algo más técnico, espectacular y vistoso quizá deberían continuar buscando pero en cualquier caso, con una dificultad tan bien ajustada, se puede considerar un juego para todos los públicos y edades que podrán disfrutar de un colorido alegre y unas músicas bien hechas. Y por supuesto, una jugabilidad a prueba de bombas, nunca mejor dicho.

- Lo Mejor del Juego: La banda sonora es muy resultona y pegadiza. A nivel de diversión este juego es un no parar y más todavía cuando consigues alguien para que juegue contigo tanto en el modo historia como en el modo batalla.

- Lo Peor del Juego: Es algo corto (aunque en general su dificultad esta bastante calibrada). Se podrían haber aprovechado mejor las cualidades gráficas de Super Nintendo. Algunos enemigos son insoportables.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Quiero matar al doctor Black en el último nivel pero no he podido, alguine me puede decir para que sirven las ramas de corazon y como se mata al loco ese?

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