lunes, 10 de marzo de 2014

Boxing Legends of the Ring

INTRODUCCIÓN:

De entre los distintos videojuegos basados en el deporte del boxeo que existen para Super Nintendo, Boxing Legends of the Ring llegó a mi pantalla de forma casi aleatoria y resultó en un interesante descubrimiento, ya que en principio me era totalmente desconocido. De hecho, me sonaba muchísimo más el nombre por el que se conoce a la versión mexicana, Chavez II. Pero voy a asegurarme de que escribo esta review para hacerle justicia, ya que pese a su poco reconocimiento es uno de los juegos más divertidos que he probado de este género, aunque por su estilo visual siempre será comparado (y quedará a la sombra) de obras como Super Punch Out. Obviamente no hablamos del mismo nivel, pero estoy seguro que no decepcionará ni a los amantes del deporte ni a los aficionados a esta clase de juegos.

Apareció en las dos consolas reinantes por aquel entonces, Super Nintendo y Megadrive, pero mientras el juego de la consola de Sega tan solo apareció en Norte América, la versión que hoy nos ocupa consiguió llegar incluso a Europa, tomando el nombre de Final Knockout en Japón. Ambas tienen el mismo número de luchadores, que podremos elegir libremente en el modo exhibición o torneo, y que no son otros que auténticas leyendas del peso medio de esta disciplina, como Jake LaMotta, Roberto Duran, Rocky Graziano o Sugar Ray Robinson, cada cual con unos atributos que se basan en los reales.

TRAMA:

La publicidad que encontramos en los escenarios y ciertos parecidos razonables nos ayudan a situarnos. Por un lado, la palabra “The Ring” que forma parte del título se asocia claramente al nombre de una de las más importantes revistas de boxeo, con cuyo logo guarda un parecido total, así que ya podemos deducir quien es el patrocinador de este juego. Por otra parte, aunque en la versión japonesa tan solo se incluyen carteles con el nombre de la compañía que se encargó allí de desarrollar el juego (Pack-in-Video), en la versión europea sabemos que el cuadrilátero está ubicado nada menos que en el fabuloso hotel Hilton de Las Vegas. También veremos el logo de HBO (televisión por cable americana).

Por lo tanto, el espectáculo psicológico está servido por esa parte; nada mejor que “la ciudad del juego” para disfrutar de combates de élite entre algunos de los mejores luchadores de la historia. El público enfervorecido, los focos calentando la lona y el árbitro dando la señal que indica el comienzo del combate son solo algunos detalles que nos pondrán en situación antes de que cualquiera de los 8 grandes combatientes salten al ring. En el modo exhibición podemos elegir a cualquiera de ellos, pero en el modo carrera tendremos que crear nuestro propio personaje y hacer que ascienda en la lista del campeonato mundial de pesos medios, desde joven promesa hasta campeón indiscutible. También podremos disputar un emocionante torneo de hasta 8 jugadores.

GRÁFICOS:

Al contrario que el juego en que supuestamente inspira su perspectiva visual, Boxing Legends of the Ring opta por un aspecto realista y combatientes reales en lugar de personajes cómicos con pintas desenfadadas. Se buscó un apartado gráfico serio para dotar de más realismo y crudeza a los combates de boxeo, con luchadores a medio camino entre la digitalización y el diseño convencional, con unos sprites enormes que ocupan gran parte de la pantalla y aun así no entorpecen el correcto seguimiento de la disputa, cuyas animaciones no son precisamente de lo más fluido que hayamos
visto en la consola, pero con mucha contundencia y variedad en los golpes. La perspectiva utilizada, como muchos habréis deducido ya, es una simulación tridimensional, con un luchador de espaldas en primera línea de pantalla mientras que el contrincante se sitúa justo delante. Por complicado que pueda parecer este estilo, es muy intuitivo y nada confuso; en seguida se le coge el punto para acertar los golpes o realizar esquivas maniobras para evitar los del oponente.

El ring es tan grande que requiere scroll para su desplazamiento y utiliza un efecto para mover a distintas velocidades al público y a los carteles de publicidad, creando una sensación dinámica pero difícil de apreciar, ya que los combates requieren toda nuestra atención. En la parte superior aparecen dos medidores. Uno de ellos es la cara de cada contrincante, que irá deformándose conforme se vayan sucediendo los golpes y que reflejará el estado de salud de los luchadores. El otro indicador simboliza el cansancio, representado por dos guantes de boxeo que se irán “vaciando” conforme vayamos lanzando golpes. Cuanto más vacío el medidor, mas cansado estará el luchador y menos fuerza tendrán sus ataques. Algo que también se omitió en la versión japonesa original fue la sangre, que por suerte sí aparecen en la versión europea. Un extra de realismo, aunque sea contrario a la política algo remilgada de Nintendo, nunca viene mal y menos en un deporte tan despiadado.

Las expresiones de los boxeadores están bastante bien llevadas a cabo con cada uno de los golpes. Cuando pase cierto límite de golpes, la cara de nuestro luchador irá cambiando hasta el punto de que, como sucede en la realidad, se hinchará y empezarán a aparecer las consecuencias a nivel de visión. Esto se ha plasmado en el juego con un sorprendente efecto (que podremos desactivar desde el menú principal de opciones) de “apagón” intermitente, y la pantalla se irá oscureciendo progresivamente, reflejando la dificultad de nuestro peleador para ver, lo que supone un desafío extra a la hora de recuperarse y darle la vuelta al combate. Aunque, como ya he dicho antes, las animaciones de los personajes a la hora de desplazarse son algo toscas, las de los golpes mejoran considerablemente y en general disfrutaremos de un apartado gráfico bastante decente, aunque hay algún elemento que desentona terriblemente, como el micrófono del árbitro al bajar, que parece que se ha quedado en la era de los 8 bits.

SONIDO:

Hay muchas clases de deportes en cuyas adaptaciones al videojuego es un detalle positivo el que no haya música durante la celebración del acontecimiento y en este caso es todo un acierto. Se agradece que, durante los asaltos, los únicos sonidos que nos acompañen sean el golpear de nuestros puños contra el rival (o al revés) y los quejidos de dolor, el impacto contra la defensa o las ocasionales intervenciones del árbitro para presentar los combates, detenerlos cuando sea necesario y separar a los luchadores, y también algo muy importante: el murmullo del público, que se transforma en un bullicio incesante conforme va creciendo la tensión de la lucha, la cantidad de golpes encajados y cambia el estado físico de los luchadores. Las digitalizaciones de los pequeños gritos es bastante convincente, el sonido de los golpes lo es algo menos, aunque tampoco están mal del todo por suerte, ya que será lo más repetido en este aspecto.

El conjunto de melodías propiamente dicho se limita a acompañar los distintos menús y pantallas del juego, con mucho redoble, base rítmica muy acentuada y cierto tonillo épico en algunos casos que le vienen bastante bien a un título de estas características. El tema central es el más destacado, suena durante la pantalla principal de título y también uno de los más largos y variados que encontraremos entre la escasa oferta, aunque mi preferido es el que aparece durante el menú que da opción a elegir modo de juego por ser el que más fuerza me transmite. De todas formas no llegaremos a escucharlas enteras, ya que la naturaleza del juego es demasiado directa como para pararse a escuchar tranquilamente unas melodías que tampoco llaman excesivamente la atención. Todas siguen una línea muy similar, temas lentos y poco melódicos que se asientan en una base rítmica y poco más. Es curioso que algunos temas, sin ser especialmente sobresalientes en cuanto a calidad, de algún modo se queden en la memoria.

JUGABILIDAD:

Sin duda el apartado más destacado. Quien piense que la perspectiva, la escasez de melodías o las cuadriculadas animaciones del movimiento de los personajes, características asociadas a otros apartados, van a entorpecer a este, se equivocan. Como digo, es un juego muy directo, que requiere muy pocos preliminares para aprender lo básico y a partir de ahí ir mejorando nuestro estilo, y eso siempre ayuda a congeniar con un videojuego. Empecemos por los modos de juego que nos ofrece este Boxing Legends of the Ring. Un menú de opciones, sencillo y con los parámetros justitos, nos ayudará a configurarlos. El modo exhibición es sencillamente un
combate entre dos de los ocho púgiles disponibles, que pueden ser seleccionados por nosotros o en donde puede tomar parte un segundo jugador. El modo carrera es la espina dorsal del juego, en el cual daremos un nombre y unas características físicas (que no visuales) a nuestro propio boxeador con la posibilidad de mejorarlas conforme ganemos combates y ascendamos en la clasificación derrotando a otros competidores. Cada vez que esto sucede, se nos otorgan unos puntos a repartir entre fuerza, stamina y chin.

No obstante, estoy seguro de que el modo más divertido y al que más partido se le puede sacar jugando con amigos es el Battle of the Legends. Que no nos lleve a engaño el nombre. Aunque se pueda pensar que, como sucede en otros juegos, representa combates míticos reales, no es más que un torneo para ocho jugadores, tantos como participantes tiene el juego, en el que solo uno puede salir victorioso. Se puede jugar con tantos mandos como se quiera, incluso uno solo, pero obviamente no es lo mismo. El juego contra la máquina en el modo principal es más táctico de lo que en un primer momento se puede llegar a pensar. Los primeros combates no serán demasiado complicados de superar, pero la cosa se va complicando poco a poco. Cada vez nos
obligarán más a mejorar nuestra defensa y la rapidez de reflejos a la hora de buscar el momento exacto en el que golpear, pero también el momento de parar, ya que lanzarse a lo loco nos puede traer más problemas que alegrías. Cada luchador tiene, por decirlo así, sus propias series fijas de golpes que no varían. Basta con aprendernos los distintos combos que realizan y golpear una vez que terminan, o bien aprovechar el momento en el que el adversario se queda sin stamina para propinarle una lluvia de golpes.

Puede parecer muy sencillo, pero no lo es tanto en los combates más avanzados, donde tendremos pocas oportunidades para empalmar unos pocos golpes, siempre vigilando el medidor de resistencia. Los llamados super golpes constituyen una pequeña ayuda en nuestro camino para noquear al rival. Gracias al gran tamaño del ring, podremos desplazarnos por él, bien sea para acosar al contrincante o bien para escapar de él y ganar unos segundos para recuperar salud y stamina. Contamos con unos cuantos golpes distintos que deberemos saber cuando alternar. A mayor amplitud de uso, mayor posibilidad de despistar y romper la defensa ajena, pero cuidado porque hay luchadores que son auténticas rocas a los que endiñar un par de golpes resultará casi una proeza.

CONCLUSIÓN:

Es el primer juego de boxeo que analizo en este blog y lo he elegido casi a ciegas, pero creo que al final ha sido todo un acierto llegar hasta este Boxing Legends of the Ring. Me ha dejado bastante satisfecho y ha resultado ser una experiencia intensa y distinta. La perspectiva en primera persona bien utilizada da para mucho juego, aparte de bastante realismo y cercanía. De todas formas, he notado que hay una gran diferencia entre jugar a un lado u otro, por lo que siempre he usado la posición más cercana. La mecánica de memorizar los movimientos del contrincante es de lo más curiosa. A pesar de que al final será difícil que nos sorprendan, siempre hay algún pequeño cambio en los patrones que requerirá de toda nuestra pericia. Para familiarizarnos con los luchadores, cada uno tiene una descripción a modo de pequeña enciclopedia, incluidos los niveles de sus atributos.

El clima que se vive en este tipo de combates se ha traído aquí con bastante acierto, dejando las melodías en un segundo plano para poder lanzarnos de lleno y sin distracciones al calor del cuadrilátero en cualquiera de los tres modos de juego disponibles. Recomiendo machacar el modo exhibición para empezar a cogerle el tranquillo a la forma de pelear y una vez dominemos los siete golpes disponibles y las tres formas de defendernos / esquivar podemos pasar al modo principal en donde con un poco de habilidad y dedicación llegaremos a alzar el cinturón de oro. Tiene una dificultad bastante ajustada que se puede modificar en el menú principal, pero también dependerá del equilibrio con que asignemos los puntos de habilidad. En general es un placer darnos cuenta de cómo evolucionamos, de cómo cada vez vamos siendo más capaces de cortar ataques y encajar más golpes, cuya contundencia nos animará a seguir adelante.

- Lo Mejor del Juego: Encajar series de golpes es un gustazo, y más cuando el control es tan sencillo y responde tan bien. Es un juego directo, muy divertido y con dificultad bien ajustada.

- Lo Peor del Juego: Las animaciones son bastante bruscas y limitadas. El micro del árbitro da risa. Colores excesivamente sombreados. Escasa personalización de nuestro boxeador.

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