lunes, 5 de marzo de 2012

Shien's Revenge

INTRODUCCIÓN:

No es el único exponente que podemos encontrar ya en estas páginas basado en algún aspecto de la mitología nipona, pero lo cierto es que me encantan los juegos que se desarrollan en este marco. No hace mucho le tocó el turno a Ninja Warriors, en el cual un equipo de ninjas robóticos se encargaría de devolver la paz a su país y al mundo entero. Hoy no tocamos el palo cibernético, pero si que nos volveremos a poner en la piel de un ninja. A pesar de que en Japón se le llamó originalmente Shien, The Blade Chaser (que a mí personalmente me gusta más) llegó a USA con un nombre transformado y más predecible: Shien’s Revenge. Nunca salió de allí. Lo cierto es que, a parte de estar en los primeros puestos de las listas de los juegos más buscados por los coleccionistas, Shien’s Revenge es uno de los títulos más peculiares del catálogo de Super Nintendo.

En muchos medios, incluidos aquellas añejas revistas de videojuegos americanas se le calificó, para abreviar, como un shooter sobre raíles, pero pienso que el juego tiene suficientes particularidades como para ahondar un poco más en este aspecto. No nos encontramos con un juego del género al uso, no al menos tan típico como Lethal Enforcers (cuyo análisis también podéis leer en este blog). Si no es suficiente punto de originalidad que el protagonista sea un ninja lanzador de shurikens en vez de un guerrillero armado hasta los dientes (soldados, policías… etc.), echadle un ojo a sus paisajes o a los jefes que aparecen en las imágenes.

TRAMA:

La respuesta a tanta diversidad de estilos, decorados y enemigos de mala calaña es que nuestro ninja protagonista puede viajar, por algún motivo que se nos irá desvelando poco a poco, por distintas épocas y lugares. Pero no adelantemos acontecimientos. La intro nos pone en antecedentes de una forma majestuosamente épica, tanto, que de verdad vale la pena leerla entera. En el siglo 16 del Japón medieval, cuando la guerra civil todavía no ha acabado, todavía quedan ninjas que se jactan y enorgullecen de su invencibilidad. Shien y Aska forman un equipo demoledor, coordinado y tan rápido que, sin casi darse cuenta, sus enemigos han muerto cuando solo creían haber escuchado un soplo de viento.

En su carrera hacia el castillo del enemigo, montañas y montañas de cadáveres, enormes extensiones de cuerpos degollados y mutilados han caído bajo el filo de sus espadas y las afiladas puntas de sus shurikens. Nada parece detenerles ya cuando, de repente, unas extrañas y horrendas criaturas aparecen de la oscuridad y toman presa a Aska. Shien, aturdido, busca respuestas, saber quienes son aquellos que se atreven a raptar a su compañera, pero todo lo que encuentra son ninjas atacándole sin descanso, que pasarán a ser sustituidos en otros lugares y épocas por criaturas más grotescas, militares cibernéticos o soldados blindados. Shien comienza su increíble y desesperado viaje en el tiempo que le llevará por sorprendentes épocas en busca de su fiel compañera.

GRÁFICOS:

Así, el entorno cambiará drásticamente dependiendo de en qué época nos encontremos. Aunque la mecánica siempre será la misma, dentro de la misma fase podremos ver como el fondo cambia de una ciudad derruida a un espeso bosque en donde apenas entra la luz, un río con peligrosos rápidos, una frenética carrera a caballo o mansiones infestadas de enemigos (y un escenario exclusivo para nuestro lugar de entrenamiento). Lo más curioso de todo viene aquí: de nuestro héroe tan solo veremos su mano izquierda. Con ella lanzará estrellas ninja o usará su cuchillo. Podremos ver su rostro en las escenas de diálogo y también en el ending, el resto tendremos que imaginarlo. Los enemigos, sin embargo, si que aparecen, y de que manera, a tres niveles de profundidad. El diseño está bastante bien, sobre todo de los que aparecen más cerca de nosotros y normalmente suele haber dos o tres tipos de enemigo distinto por fase, lo que en algunos momentos puede hacerse un poco monótono.

Tampoco está nada mal el diseño de los fondos por donde transcurre la aventura. El nivel de detalle es bastante alto, más que suficiente diría yo, porque desde luego el frenetismo de la acción no nos va a dejar demasiado tiempo para pararnos a fijarnos en ellos. Me han gustado especialmente el bosque de la primera fase (lástima que dure tan poco) o las artísticas calles de París que forman parte de un capítulo. Es una lástima que no incorporaran al arsenal de nuestro ninja algún otro tipo de arma más espectacular o variada.

Los jefes finales son un punto y aparte. A la hora de luchar contra ellos, el aspecto cambia mucho (salvo curiosamente el de la segunda fase). El punto de vista se mantiene, pero los jefes se irán moviendo sin parar en un entorno tridimensional, en donde nuestra los cámara seguirá sin descanso. Se ha usado con bastante acierto el modo 7 en estos enfrentamientos, aunque en muchas ocasiones los sprites enemigos muestran un aspecto demasiado pixelado. Eso sí, imaginación no les ha faltado. El movimiento de cámara, tanto en las fases como en los final boss es suave y no nos dará ningún problema, solo que tendremos que agudizar la vista para poder dar caza a los enemigos más lejanos. El final es muy bonito gráficamente, me hubiese gustado ver más escenas como esa.

SONIDO:

Puede ser que una de las cosas que más nos llame la atención sea la melodía que acompaña a la intro. Con esas escenas tan guerrilleras y truculentas, la música viene al pelo, otorgando un punto incluso más épico a los acontecimientos que narra. Sin duda es la más destacable del juego. Hay alguna excepción, pero por lo general todas las melodías se rigen por el mismo patrón. Sabor oriental por los cuatro costados, tanto en la forma de componer como en los instrumentos. Ya sea en el salvaje oeste o en plena jungla, la música siempre tendrá ese ligero toque oriental, eso sí, adaptada bastante bien a la situación. Algunas por su nivel de acción podrían encajar en cualquier beat-em’up de la época, mediados de los ’90. Bien por las sintonías de los jefes finales que son tensas, aunque a veces enervantes.

Nos toparemos de vez en cuando con alguna vocecilla digitalizada, curioso pero nada del otro mundo, los gritos de Shien al recibir heridas o la malvada risa de los enemigos más grandes al ver como caemos. Al margen de esto, algunos efectos que nos acompañarán de principio a fin como el incesante siseo de nuestras estrellas al cortar el aire, el veloz movimiento de nuestro cuchillo o más interesantes, el choque de armas cuando bloqueamos a los enemigos. Se echan en falta sonidos ambientales, sobre todo en los escenarios que más pie dan a ello, como la selva.

JUGABILIDAD:

Lo primerísimo que recomiendo a todo el mundo: un buen repaso por el modo entrenamiento. Lo necesitareis. Un inflexible y cruel maestro pondrá a prueba nuestras dotes de ninja, tanto en puntería como a nivel de rapidez y reflejos. Después, lanzará su desalentador veredicto. La dificultad va creciendo a buen ritmo. En las primeras partidas, la primera fase nos parecerá de lo más difíciles. Conforme hayamos avanzado alguna más, ya no nos lo parecerá tanto. Y no es porque cada vez el juego se torne más fácil, todo lo contrario, se va complicando casi de forma exponencial hasta alcanzar
niveles de verdadera locura. La fase 4, por ejemplo, es un auténtico delirio de proyectiles contra nosotros, una lluvia incesante donde la constante será bloquear un ataque y recibir 4. Porque Shien debe encargarse, por una parte, de acabar con los enemigos y por otra, de tener la suficiente rapidez como para bloquear los artefactos que nos lanzan a mala idea los enemigos. Como he comentado antes de pasada, tendremos que estar atentos a los enemigos que nos saldrán por tres niveles.

En el más alejado será relativamente asequible detener las armas que nos lanzan y aniquilarlos. El medio es el más difícil. La velocidad con la que nos atacan es totalmente imposible de predecir, haciendo más sensato acabar con ellos a la de ya, en vez de intentar bloquear sus ataques. Para cuando nos asalten en primera fila, usaremos el cuchillo con el simple movimiento de nuestra cruceta. Hay que ser muy rápido, y aun así la mayoría de las veces nos darán caña. Y es que hay que reconocer que en algunos tramos los programadores le han dado al juego una dificultad un tanto excesiva. Hace
falta poco menos que un milagro para poder terminar la cuarta fase. Y hablo del nivel normal, porqué para el difícil lo raro será no sufrir un ataque al corazón. De todas formas, no deja de ser divertido intentarlo. Eso sí, tendrían que haber tenido más cuidado también con la detección de impactos. En ocasiones nos volveremos locos intentando acertar a enemigos que escapan sin un solo rasguño mientras que a ellos les ha dado tiempo a freírnos vivos.

Los final boss será quizá el único punto más relajado del juego, aunque a primera vista no lo parezca por la endiablada dificultad con la que se mueven estos por su espacio. No todo será diabólicamente cruel. Si nos cebamos con los enemigos de color amarillo que aparecen muy de vez en cuando por la pantalla, obtendremos buenas cosas de ellos, como corazones que renueven nuestra hilera de velas (que representa nuestro nivel de vitalidad) o símbolos yin yang que nos harán invencibles durante un corto espacio de tiempo, pero suficiente como para poder hacer una buena limpieza de malos.

CONCLUSIÓN:

Obviando que la dificultad es alta, muy alta, el juego puede ofrecernos buenos momentos. Su mecánica es sorprendente. Lo de Shien’s Revenge es añadir un toque de originalidad a un género ya de por sí no demasiado habitual. Tan solo necesitaremos ver la mano izquierda de nuestro protagonista, o más bien las armas que arroja y adonde van a parar, ya que el juego no nos permitirá muchos mas lujos en cuanto a observar detalles. Incorpora un sistema de passwords un tanto largo y engorroso, pero que al menos nos dará un respiro si nos destruyen en las fases más avanzadas.

Es esencial tener unos buenos reflejos y dominio del mando. Aunque se puede jugar también con el ratón (como se advierte en su caja) no os lo recomiendo por su poca fiabilidad, al menos con el del PC (no me he podido dar el gusto de jugarlo en consola jeje). Con todo esto, los ninjas, los viajes en el tiempo, la novia secuestrada y unos bonitos decorados hacen de este un juego muy entretenido y que, a pesar de no ser excesivamente largo, nos dará bastantes quebraderos de cabeza. ¿Cómo una pantalla tan bonita de Game Over puede llegar a ser tan odiada?

- Lo Mejor Del Juego: Es un juego fresco y original. Su mecánica es frenética. Es divertido, sobre todo los jefes finales.

- Lo Peor Del Juego: La dificultad (en modo normal, sin ir más lejos) puede echar a muchos para atrás. La detección de impactos debería haberse testeado más.

2 comentarios:

Charlie dijo...

Excelente POST,, gracias por compartir,, :)

JaviMetal dijo...

¡Gracias a ti por leerme!

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