jueves, 29 de marzo de 2012

Aguri Suzuki F-1 Super Driving

INTRODUCCIÓN:

¿Hay alguno de entre vosotros, lectores, interesandos en el arriesgado y frenético mundo de la Fórmula 1? Si es el caso, o simplemente siempre habéis querido recorrer circuitos de carreras a alta velocidad en vuestra Snes pero nunca dais con el juego adecuado, atentos a este Aguri Suzuki F-1 Super Driving porque debido a varias de sus características, puede satisfacer las ansias de velocidad de un amplio grupo de usuarios. Es una muestra más de que, mirando con lupa el vasto e interesante catálogo de Super Nintendo, se pueden encontrar cosas como este simulador que, sin desmarcarse demasiado de los grandes nombres del género como Nigel Mansell's World Championship Racing, si ofrece una alternativa bastante desconocida a estos.

A pesar de lo que pueda parecer observando el nombre, este juego llegó a todas partes del mundo en idioma inglés, aunque su repercusión no fue demasiado notable (en USA se llamó Redline F-1 Racer y utilizaba un tedioso sistema de passwords). Al igual que sucede en otros títulos (como el mencionado arriba) este viene apadrinado por un famoso conductor de Fórmula 1, en este caso, el legendario Aguri Suzuki, más conocido en Japón, su país de origen, pero cuyo nombre es también recordado por los seguidores de este deporte entre los cuales, por cierto, no me encuentro. Nunca me ha parecido demasiado atractivo ver infinidad de vueltas en una carrera en la que la gran mayoría son iguales, pero ponerse a los mandos es algo que me da una sensación distinta, ya que uno mismo es el protagonista.

TRAMA:

Como digo, no soy un gran aficionado a este deporte, pero intentaré explicar en poco espacio la disciplina en la que se basa este juego. Es en la llamada Campeonato Mundial de Constructores y Pilotos de Fórmula 1. Correremos en varias carreras individuales, frente a otros 15 competidores a los mandos de su coche personalizado. El conjunto de todas estas carreras es el Gran Premio. Por supuesto, tan solo es una de las opciones, y no tenemos porqué llamar a nuestro corredor como el protagonista del título, sino que podemos ponerle el nombre que se nos antoje. No solo la velocidad, sino también la estrategia utilizada será determinante para nombrar al que se alce con la copa de campeón.

Nuestro papel es el de un afiliado al equipo en el cual militaba Aguri, el Footwork Arrows, quien le dio bastante fama. Será nuestro objetivo, a través de la consecución de puntos basados en el resultado de la carrera, buscar la primera posición en el podio, pero también podemos tirar por otros caminos, como la opción para practicar los numerosos circuitos o correr en un circuito de nuestra elección contra el mismo Aguri, quien no nos pondrá las cosas nada fáciles. Al ser un juego aparecido en 1992, la temporada que aquí veremos se basa en la real de aquel año.


GRÁFICOS:

Procede de una conversión casi directa de la primera versión que se hizo para Game Boy, y eso se nota. Lo más extraño de todo es que se han recortado en esta versión Snes algunas opciones que si poseía su antecesor, como la posibilidad de elegir un kart o un coche de carreras. La perspectiva, para esta última opción claro, se mantiene, teniendo siempre el coche totalmente visible a corta distancia. Quizá podríamos decir, suavizando, que las características se mantienen demasiado fieles respecto al juego de Game Boy. Los movimientos de la carretera, sobre todo en las curvas, son bruscos y confusos, demasiado repentinos. Una flecha nos indicará la dirección a tomar, claro, pero esto no evitará del todo que nos comamos una curva entera debido a la velocidad con la que se produce el cambio. Ante esto hay que decir que, por supuesto, si se lleva una velocidad razonable, nunca es demasiado tarde para echar el freno.

Puede parecer que los circuitos son todos exactamente iguales, pero al menos aquí si se ha tirado de decorados distintos (aunque sea solo en pequeños detalles). Los fondos, son bastante agradables aunque se distingan muy de lejos y el cielo cambia de unos países a otros, dejándonos algunos entornos bastante bonitos que adecentan un poco este apartado, ya que los sprites de los coches, por ejemplo, son de una simpleza máxima. Podemos encontrar, en momentos contados, algún elemento que acabe con la monotonía general, como algún puente o túnel. El juego utiliza algunos recursos, como giros de cámara en el momento en que paramos o salimos de boxes, consiguiendo un efecto bastante suave en este caso. También tira bastante de imágenes digitalizadas, que se muestran básicamente en las pantallas estáticas: las de presentación, las de clasificación y varias de ellas en el ending.

Igualmente bruscas, como lo es la llegada de las curvas, son las animaciones de nuestro bólido. Parecerá, en ocasiones, que estemos compitiendo con un coche de rally debido a los exagerados derrapes para coger algunas curvas. Si se hubiese suavizado más los movimientos de giro, hubiese ganado en este aspecto. También debo hacer mención de lo desaprovechado que fue el factor climático. En los 16 circuitos que forman la competición, tan solo en uno de ellos ha habido lluvia, el resto ha sido siempre el mismo, soleado. La lluvia ha sido bien representada, con efectos para las ruedas del coche y el necesario cambio de estrategia de conducción que requiere.

SONIDO:

En todo momento nuestro deambular por los menús estará acompañado por una melodía. Hay bastantes tipos, pero esto no quiere decir que sean de una calidad especialmente destacable. Encajarían igualmente, por ejemplo, en un juego de boxeo o uno de golf. Desconozco como son las de la versión portátil, pero obviamente el esfuerzo de los programadores no ha ido encaminado en exceso hacia este apartado. Eso sí, en lo que son las carreras, toda música desaparece, lo cual es de agradecer, ya que permite concentrarnos más en la competición sin que ninguna música nos distraiga o sature. En el final, si nos parece bien, ya tendremos tiempo de fijarnos en la música.

Es aquí donde los efectos de sonido se alzan como protagonistas, pero sin demasiada calidad ni éxito. El incesante sonido del motor a toda pastilla y unos derrapes realizados de forma bastante pobre serán nuestros compañeros inseparables a no ser que decidamos bajar el volumen de estos. En los cambios de marchas se aprecia una distinta velocidad de las vueltas de nuestro motor, que puede que sea de lo mas fiel que encontraremos. No podemos crucificar a un juego de Fórmula 1 por tener un descuidado apartado sonoro, esto también es cierto. Solo como curiosidad, me ha llamado bastante la atención lo mucho que se parece el sonido del logo de la compañía Naltron al de Konami.

JUGABILIDAD:

Una característica que suelen tener en común este tipo de simuladores es que para cada uno siempre hay un tiempo que corresponde al proceso de aprendizaje. Rara vez nos pondremos a los mandos de uno que se maneje exactamente igual que otro. Aguri Suzuki F-1 Super Driving tiene sus particularidades, como la que he mencionado anteriormente, la suprema velocidad con la que las curvas aparecen ante nuestros ojos, algo que dificulta mucho que las podemos tomar como es debido. Sin embargo, como también sucede con muchos, es cuestión de tiempo adaptarse a este detalle e ir perfeccionando la entrada a las curvas, la velocidad al tomarlas, el grado de derrape… y porqué no decirlo, todo esto acaba siendo bastante adictivo. Desde el momento en que empezamos, ya veremos que el juego es bastante magnánimo en cuanto a nivel de dificultad. Llegará un punto en que será incluso extraño llevar
competidores por delante, y esto podremos aprovecharlo en dedicarnos a perfeccionar otras cosas que no sean los adelantamientos. Respecto a estos, decir que no me ha gustado nada como se han tratado las rutinas de detección de impactos. Sin saber muy bien porqué, unos coches directamente pasarán a través del nuestro sin el menor resultado y en otras, tan solo un roce puede llevarnos a la cuneta en un abrir y cerrar de ojos, aunque el coche venga por detrás y no podamos ni verlo. En este sentido, como digo, la baja dificultad juega a nuestro favor.

Insisto tanto en la palabra simulador porqué realmente nos encontramos ante uno de ellos y además muy completo. Antes de la carrera, tanto la de clasificación como la final, podremos modificar a nuestro antojo hasta 11 aspectos de nuestro coche, como las suspensiones, el motor, chasis, alerones, frenos, tanque de gasolina… todo esto para verdadero jolgorio de los aficionados a este tipo de simuladores. Además, antes de pisar el acelerador, el juego nos da una pequeña explicación de cada circuito con consejos incluidos sobre qué podríamos cambiar para aspirar a una mejor posición en la carrera. En este sentido, vuelve a ser una lástima que las condiciones climatológicas no den más pie a ser un poco más técnico a la hora de dejar a punto el
coche. Luego, a la hora de competir, las modificaciones ligeras tampoco es que se noten de una forma salvaje, pero sí que es conveniente adaptar las piezas a las condiciones del circuito. Hay que poner especial atención a las frenadas, que son bastante precisas. Si nos pasamos, perderemos excesiva velocidad, por lo que lo mejor será intentar combinar lo mejor posible el freno con levantar el botón del acelerador. En cuanto lo dominemos nos daremos cuenta de que es un simulador que tiene más que ofrecer de lo que pensábamos en un primer momento.

CONCLUSIÓN:

Con todo lo dicho sobre el nivel de dificultad, uno puede hacerse a la idea de que terminar el juego es cuestión de tiempo. Realmente así es, pero esto no quiere decir que se tenga que hacer a lo loco. Podemos sacarle mucho disfrute al tiempo que pasamos con él mediante el editor de las características de nuestro coche. Con tantos elementos a tocar, nos tendrá un buen rato enganchados para encontrar el equilibrio perfecto para cada carrera. En general es una experiencia bastante divertida, se deja jugar muy bien y no nos producirá aburrimiento por saturación.

Todas estas características lo convierten en el título ideal para quienes busquen iniciarse en este género de la mano de la querida Super Nintendo. Existen otros juegos superiores en calidad, pero este es de esos que se deja domar fácilmente y solo nos queda ya divertirnos a tope con él. Eso sí, tampoco encontraremos en él grandes tecnicismos (a nivel de gráficos, sonido, etc) por lo que en este aspecto puede echar un tanto para atrás. El punto fuerte está en su jugabilidad una vez dominados los mandos.

- Lo Mejor Del Juego: Carreras de Fórmula 1 rápidas y sin demasiados quebraderos de cabeza en cuanto a adversarios. El editor de los coches y la parte de simulación es fantástica.

- Lo Peor Del Juego: Las curvas y las animaciones de nuestro bólido, dos elementos tratados con excesiva brusquedad. La detección de choques es bastante mala.

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