sábado, 28 de enero de 2012

World Cup Usa 94

INTRODUCCIÓN:

La carrera que han seguido los videojuegos futbolísticos de consola basados en algún mundial es oscura y confusa en sus inicios, pero poco a poco fue viendo la luz en su afán por alcanzar la perfección. Primero tuvimos varios juegos de dudosa calidad a los que la FIFA les cedió su licencia para llevar en sus caratulas o presentaciones el sello oficial de esta competición. Así, los pioneros fueron los que se inspiraron en México’86, que fueron unos cuantos títulos, al igual que el mundial de Italia’90, estos últimos con una calidad más aceptable aunque sin ser nada del otro mundo. Era el verano de 1994 y el mundo se preparaba una vez más para el acontecimiento futbolístico más importante del mundo, que en esta ocasión se celebró en los Estados Unidos.

U.S. Gold fue de nuevo la afortunada en llevarse el gato al agua y conseguir la licencia oficial y, al contrario de lo que muchos esperaban debido a su catastrófica carrera, esta vez el producto final difícilmente podría haber sido ser más redondo. Fue lanzado para un gran número de consolas aquel mismo verano, poco antes de que diera inicio la competición y tuvo un éxito merecido, aunque quizá no al nivel acorde a su calidad global, quizá porqué tuvo que competir con un gran número de juegos que, aprovechando el famoso evento, quisieron hacerse un hueco en los primeros títulos de las listas de ventas. Ya he dicho muchas veces que a mí el futbol es algo que no me atañe pero me resulta difícil resistirme ante un buen juego que sepa mantenerme pegado a la pantalla y este es para mí uno de los mejores simuladores del deporte rey para Super Nintendo.

TRAMA:

El perro Striker, quien fuera la mascota oficial del torneo en aquel año, nos da la bienvenida con una graciosa animación que sirve casi de forma simbólica para pasar a la pantalla de presentación y opciones. La competición / modo de juego principal esta clara. De entre las 24 selecciones internacionales disponibles, debemos de elegir una para “marcarla” y así poder seguir su evolución durante el transcurso de los partidos, pudiendo jugar tan solo los partidos de dicha selección, participar en todos y cada uno de los partidos del mundial, o simplemente dejar el juego al azar (controlado por la consola). Obviamente, la primera opción es la más rápida, la segunda es la más divertida y variada y la tercera, la más relajada. Elegid.

Puesto que el juego tan solo recoge los partidos del propio mundial (dejando a un lado los partidos de las rondas eliminatorias) solo podremos escoger uno de los clasificados para el modo principal, pero si tu selección favorita no se clasificó o echas de menos algún equipo en concreto, el Torneo Personalizado te da la opción de cambiar hasta 8 equipos no clasificados (Japón, Inglaterra, Portugal…) por otros que fueron más afortunados al entrar en la competición.

GRÁFICOS:

No, quizá no sea de estos juegos que entran a primera vista en cuanto lo insertas en la consola. Jugadores pequeños, vista cenital y alejada, vista vertical del campo… Pero es mejor no dejarse engañar por estas peculiaridades que en pantallas estáticas pueden parecer demasiado simples y coger el mando para jugar el primer partido. Ahí lo vemos todo un poco más claro, con movimientos de cámara rápidos, una ambientación muy conseguida y sobre todo, unas animaciones envidiables, muy sorprendentes para unos sprites de tan reducido tamaño. Chutar, pasar, regatear,
tirarse en segada… y lo más espectacular, la cantidad de movimientos a la hora de rematar y esquivar a los jugadores contrarios, como saltos, boleas, remates de cabeza… Todo ello seguido con una velocidad que facilita no perdernos ni un detalle de estas veloces jugadas que en ocasiones se suceden en cuestión de segundos. Con todo, nos queda un juego bastante más espectacular visualmente de lo que en un principio podríamos predecir.

Tampoco es que tenga algún tipo de zoom ni nada parecido, pero algunos efectos de la pelota cuando se eleva no son menos sorprendentes. El graderío, aunque no tiene ningún tipo de animación, está a reventar de asistentes. Tan solo percibiremos alguna muestra de vida de estos al marcar un gol, donde les veremos exaltarse por medio de una ventanita, que también nos mostrara imágenes del árbitro pitando o del entrenador a punto de perder los nervios. Las entradas, golpes a mala leche y remates, aparte de que están muy bien animados, consiguen una sensación de contundencia que puede animar el encuentro más aburrido. Por otra parte, respecto a los jugadores, si no nos gustan sus vestimentas siempre podremos utilizar el editor de equipaciones para darles un nuevo color o diseño más elegante, vistoso o porqué no, más cómico o ridículo.

SONIDO:

El murmullo del público se convierte en griterío en el momento en que sus equipos pisan la hierba. A partir de aquí podremos disfrutar de un ambiente bastante conseguido, una constante mezcla de voces que se elevan a gritos a la más mínima oportunidad de gol, jugada de dudosa honradez o remate espectacular. Nos ofrece una interesante variedad de tonalidades e intensidades. Puede ser que en los goles, a nivel de duración, la excitación de los aficionados se quede algo corta. Por suerte no escucharemos ninguna música durante los partidos, lo que nos permitirá meternos mucho más en el juego, con las trompetas, cánticos y gritos que salen de las gradas, estos últimos con una interesante variedad de intensidades y tonalidades.

Se echa de menos alguna que otra voz digitalizada. Para cada tipo de pase o disparo tendremos un tipo de sonido bien diferenciado. De esta forma, con los ojos cerrados sabríamos distinguir si la jugada se trata de un pase, un remate o un potente disparo y por supuesto, si termina en éxito. La música se queda para los menús, no destacando demasiado, pero que curiosamente la de introducción me recuerda en alguna de sus partes (en melodía, no en calidad de sonido claro) a algunos juegos de mi queridísimo y añorado Commodore 64.

JUGABILIDAD:

Depende de lo que busquemos, pero entre el vasto número de opciones de los menús encontraremos la que más se adapte a nuestros gustos. Si tenemos tan solo 10 minutos para un partido rápido, buscaremos la opción de partido individual y con la posibilidad de alterar la duración de estos podremos hacerlos más o menos largos. A la hora de practicar, disponemos de un modo entrenamiento, en donde podremos ensayar tácticas predefinidas, crear unas propias, tirar a puerta, regates, penaltis… Este es uno de los aspectos más destacados del juego, la cantidad de opciones que nos ofrece. Sin embargo, esto podría haber sido tratado de otra forma para no resultar tan confuso, ya que si no tuviésemos el manual (que por suerte lo explica todo a las mil maravillas) estaríamos bastante perdidos, al no saber exactamente para que sirve cada opción tan solo por el dibujo.

Pero luego, sobre el campo, sucede todo lo contrario. Dos botones de tiro, y los mismos para cuando no tenemos el balón. No necesitaremos saber más para meternos de lleno en frenéticos partidos cuya principal característica será la rapidez de juego y la espectacularidad y variedad de posibles jugadas que sorprendan a nuestro adversario. En este sentido, el editor / selector de tácticas es una curiosa posibilidad, aunque a decir verdad nunca lo he usado en profundidad (y mira que ya hace años que tengo el juego) por lo que no puedo afirmar hasta que punto llega su utilidad. Yo pienso que la mejor táctica es la que uno crea a medida que avanza el partido.

El nivel de los equipos controlados por la consola es bastante aceptable. No dejarán de haber pifias bastante ridículas por su parte, pues en ocasiones da la impresión de que se podría haber pulido un poquitín más la inteligencia artificial de los jugadores y porteros. Pero lo cierto es que, los rivales nos pondrán en jaque en más de una ocasión, siendo poco habituales los marcadores excesivamente inflados como sucede en algún otro simulador de este estilo. Obviamente, en esto influye la duración del partido, los equipos enfrentados y por supuesto, el abuso de patrones y
rutinas a la hora de marcar un gol al portero rival que, como en la gran mayoría de juegos de futbol, existen en este también, aunque no son tan fáciles y visibles como en otros. Los tiros cruzados por la esquina o los espectaculares efectos que se le pueden dar al balón nos salvarán el pellejo bastante a menudo. Lo que no me ha gustado nunca es el sistema de penaltis. Gráficamente no está mal, pero controlar al portero llega a ser un caos, ya que no sabes exactamente como hacerlo para tirarte en la dirección o altura deseada, convirtiendo estas tandas en una humillación casi segura.

CONCLUSIÓN:

Aun cuando en esa misma época aparecieron juegos de futbol de gran calidad para Snes como Capcom’s Soccer Shootout o FIFA International Soccer, World Cup Usa 94 se convierte en una de las mejores opciones si tu estilo es la diversión más inmediata y sencilla. Pero ojo, al igual que se puede convertir en un arcade de futbol sin complicaciones, también posee gran número de opciones para configurarlo, por lo que puede ser plato de buen gusto para varios tipos de aficionados a este tipo de juegos. Siempre ha sido comparado con el juego que, probablemente, más lo eclipsó, el
Sensible Soccer, por la perspectiva utilizada y el aspecto gráfico en general. Sin embargo, yo los sitúo prácticamente al mismo nivel. Pero lo que no es discutible es que U.S. Gold logró plasmar en un videojuego la esencia del torneo mundial de futbol como ninguna otra compañía supo hacerlo hasta ese momento. Su juego te va a enganchar inmediatamente con la sencillez y espectacularidad por bandera, aparte de que posee unas animaciones fluidas y detalladas, hasta aquellas que se aprecian menos poseen una calidad notable.

En esta época algo así sería incomprensible y altamente reprobable, pero era algo tristemente habitual en aquellos días. Y es que World Cup Usa 94, a pesar de tener la licencia oficial del mundial, no contaba en su base de datos con ningún nombre real, aunque hay alguno muy divertido como es “D. Armando” en la selección argentina.

- Lo Mejor del Juego: La facilidad de aprender a jugar en 5 minutos y la posibilidad de realizar espectaculares remates con gran rapidez imprime un ritmo frenético al juego. Además, es divertidísimo.

- Lo Peor del Juego: El sistema de pases necesitaba un poco más de optimización. El exagerado efecto imán de algunos equipos / jugadores con la pelota es realmente molesto.

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