sábado, 22 de octubre de 2011

The Ninja Warriors

INTRODUCCIÓN:

Si, por cualquier motivo, ha sido un día duro y necesitas desfogar tensiones con un pequeño subidón extra de adrenalina. Si estas aburrido y posees en casa ese tesoro llamado Super Nintendo (o mucho más viable y realista, como luego explicaré, un emulador de la misma) y andas un poco perdido a la hora de encontrar un juego acorte a lo que buscas, hazme caso y arranca con este fabuloso Ninja Warriors de Natsume, un beat’em up clásico donde los haya, un juego de acción pura que pertenece al grupo de los que nunca se llevaron ningún premio pero sin duda lo mereció por su calidad y su capacidad para dar una opción de juego sencilla y frenética. Si lo que buscas son mamporros, golpes, patadas, técnicas de lucha, en definitiva, acción y mucha espectacularidad, no te decepcionará en absoluto.

Oleadas de enemigos saldrán a nuestro encuentro en estaciones de tren, garajes, ciudades al anochecer (me encantan los clichés en este tip ode juegos)… y estaremos solos contra ellos, tan solo con la ayuda de nuestros puños y quizá algún que otro objeto afliado. Si volvemos la vista atrás, encontraremos que allá por 1988 apareció una recreativa llamada The Ninja Warriors programada por Taito. Pues bien, esta es la base en donde se ha cimentado este The Ninja Warriors para Snes aunque en este caso Taito solo actuó como distribuidora. Además, hay sustanciales diferencias entre la máquina y el cartucho, empezando por los gráficos y terminando en la propia jugabilidad, que en este caso, aumentan de una forma sobresaliente en calidad siendo la mejor de las conversiones que se hizo a cualquier sistema.

TRAMA:

También he de notificar que hay ligeras diferencias entre la trama que se explica en la recreativa y la que vemos en la intro de la versión Snes. Incluso, rizando el rizo, podremos observar como hay varios matices que cambian en la versión japonesa del juego. En términos generales, la historia nos lleva a un futuro no demasiado lejano, donde el presidente de la nación, llamado Banglar, ha impuesto la ley marcial en unas calles totalmente militarizadas y controladas por el ejército. Oculta en su escondite, las fuerzas opositoras meditan a fondo un plan para acabar con este régimen fascista que ha lavado el cerebro a toda la población, eliminando el problema potencial de que la gente piense por si misma.

Para ello, los científicos que todavía no están del lado del dictador, crean unos cyborgs con aspecto ninja, programados para usar las más sofisticadas y técnicas llaves de lucha , una velocidad y fuerza descomunales y una resistencia a prueba de bomba. Su misión es clara y concisa: asesinar al presidente Banglar y liberar a la nación de la dictadura. Sin embargo, cuando la fase de prueba para estos androides ha llegado, Banglar descubre su escondrijo y lanza un fulminante ataque contra todos los que allí se ocultan, dejando tan solo a los robots sin haber sido correctamente testeados. Ya no hay tiempo de pensar. Ahora les toca a ellos salir y limpiar las calles. Cyborgs, ninjas, guerrilla callejera… ¿se puede pedir algo más?

GRÁFICOS:

Los últimos segundos de la historia podremos observarlos representados gráficamente al principio del juego, el despertar de los cyborgs y su aparición en las calles, arrasando con todos los militares que intentan detener su avance. Así, con este plano de acción, empieza la sesión de palos. Tenemos tres personajes a elegir desde un principio, cada uno con un aspecto totalmente distinto, a diferencia de la recreativa en la que se basa el juego, donde solo había dos y sin posibilidad de elegir entre ellos; el jugador 1 controlaba a Kunoichi y el 2 a Ninja. El tercer androide que aquí se introduce tiene un diseño sensacional, mucho más robótico que sus compañeros, recordando en algunos rasgos a Cell, de Dragon Ball.

La recreativa original tenía un sistema muy curioso y a la vez extraño, tres pantallas en línea, en vez de una, con sendos espejos que creaban una ilusión de reflejo, dando la impresión de que la pantalla se extendía mucho más a lo largo que la de los juegos convencionales. Tan solo unos pocas máquinas usaron este sistema. Obviamente, las versiones de consola optaron por algo mucho más convencional, pero aun así se nota la orientación horizontal que se le ha querido dar, quitando por suerte las dos enormes bandas negras de la parte superior e inferior de la pantalla.

Ninja Warriors, llamado Ninja Warriors Again en Japón para diferenciarse del original, posee unos gráficos brillantes, definidos y muy coloristas. Los protagonistas y militares enemigos tienen un tamaño considerable y un aspecto agresivo y muy acorde al entorno de acción que viviremos en el juego. Casi todo lo que podemos ver en pantalla mejora una barbaridad respecto al título original, quizá salvo las animaciones, imagino que por problemas de memoria (hablamos de un cartucho de 12 megabits). De todas formas, siguen siendo tremendamente buenas y al ejecutar los golpes especiales más de uno se alegrará la vista. También llegaremos a ver sprites descomunales, como el tanque, el camión cisterna o, a menor escala, los coches aparcados o el helicóptero que busca hacernos picadillo en la cuarta fase. Lo que llama la atención para mal es la poca variedad de enemigos y el recurso excesivamente utilizado de cambio de color con el mismo sprite, llega en este caso a ser casi de risa. De todas formas a la larga es algo que no afecta para nada a la diversión ni a la jugabilidad.

SONIDO:

Puede que sea encasillarse un poco, pero a Ninja Warriors solo se le puede pedir unas cuantas cosas en el apartado sonoro. Unos sonidos contundentes para los disparos, tortazos y algún que otro grito de agonía. Un retumbar de las caídas que duela y unos siseos de los golpes que inspiren fuerza y velocidad para fundirse con la trepidante acción y dar un extra de realismo. Creo que Natsume consiguió con creces llevar a nuestra pantalla todas estas sensaciones gracias a estos efectos de sonido, un apartado tan importante o más que la banda sonora.

Porqué la música pone la ambientación, un trasfondo adecuado, pero los sonidos de acción de los golpes y demás han de ser crudos y rotundos. Sin embargo, también encontramos aquí una gran banda sonora, digna de saborear. A la segunda o tercera vez que nos juguemos ciertas fases, ya estaremos tarareando la melodía o incluso metiéndonos más aun en la acción con ella. Me encanta particularmente la que suena en la 4ª fase (la tenéis en la sección musical), pura sesnación épica que recuerda a las grandes bandas sonoras de la época en este género. También hay algunas de corte futurista que no están mal, sirven como ambientación y poco más, sin embargo echo de menos alguna de corte oriental que encaje más con algunas de las fases que veremos. La distribución es lógica, una melodía por fase y aparte las de los jefes de cada una de ellas.

JUGABILIDAD:

Ninja Warriors puede ser complicadillo en algunos puntos clave del juego, producirnos algún síntoma de agobio cuando se acumulan muchos enemigos en una misma pantalla, sobre todo en el nivel difícil, que es mucho más duro de pelar que el normal. Lo que no encontraremos en ningún momento son problemas para manejar a los personajes protagonistas. Y eso a pesar de que cada uno cuenta con su propio estilo de lucha, armas y movimientos. También existen los estereotipos en este aspecto. Ninja es un verdadero mastuerzo, una mole de hierro con unos puños preparados para destrozar de un solo golpe todo lo que le impida seguir adelante. Es muy lento, quizá demasiado, pero un auténtico salvaje capaz de
acabar con los enemigos más duros en un par de asaltos. Kunoichi es la ninja “femenina”, armada con dos letales y afiladas armas ninja para rebanar el cuello a cualquier militar que le plante cara. Aqui llega el momento de presentar a Kamaitachi, que le roba a Kunoichi el clásico título de “la rápida”, siendo sin duda el mejor personaje de todos (aunque como gusto personal, el que más me gusta es Ninja). Sus brazos son dos afiladas trituradoras que casi ni verás debido a la velocidad que actúan y sus movimientos quizá los más vistosos.

Cada uno de ellos nos dará varias sorpresas conforme nos vayamos descubriendo la forma de llevar a cabo los movimientos. Tenemos movimientos distintos para cada uno en posición normal, agachados, en el aire… incluso pulsando arriba en mitad de un combo ejecutaremos un ataque que nos restara algo de la barra “Blaster”. Esta barra, una vez llena, permite lanzar una ofensiva especial que afecta a todo ser que este en la pantalla, causando un impacto devastador y a la vez de gran ayuda cuando llega el momento de enfrentarnos a los final bosses de cada fase. La otra barra en pantalla es conocida por todos, la que marca nuestro nivel de daños. Curiosamente, en este juego tan solo contaremos con una barra de vida (enorme, eso si). Nada de vidas, solo eso, pero con la ayuda de continues con los que apareceremos al principio de la pantalla en la que nos han dado muerte.

El aprendizaje es cuestión de minutos, aunque hay que tener en cuenta consideraciones como la escasa fuerza de Kunoichi o que Ninja es incapaz de saltar y atacar de un modo convencional, por lo que nos tendremos que plantear que estrategia seguir con cada uno en cada uno de los combates importantes. La censura que una vez más hizo de las suyas una vez salió de Japón el juego, no hace más estragos que los visuales, al no aparecer ni gota de sangre (al menos en la versión nipona era de color verde…)

CONCLUSIÓN:

Como fan de este género, recomiendo fervientemente la experiencia Ninja Warriors. Puedo decir que es de lo mejorcito que he jugado en esta consola, a pesar de ser un género bastante pródigo en títulos. Aparte de tener muchos detalles gráficos que me han encantado y localizaciones clásicas de los beat’em-up, algunos temas de la banda sonora también se me han quedado marcados. Además, si te pirran los años 80, como a mí, te encantará porque tiene cierto sabor a esa época, tan solo hay que fijarse en la intro y su melodía. Es pura acción, nada más y nada menos, pero con ciertos toques que lo diferencian de otros, como los enemigos
militares, dejando a un lado los típicos yonkis macarras o los rápidos combos con los que podemos acabar con ellos, otra de las cosas que diferencian esta versión de la coin-op clásica. Además, combinar cyborgs con ninjas en esos entornos tan “de toda la vida” es algo que no puede fallar.No hay lugar para el aburrimiento y como su dificultad no es excesiva, al menos en el modo normal, no tardarás más de 5 o 6 sesiones de vicio en terminártelo, lo que te permitirá disfrutar de la dosis justa de Ninja Warriors si también lo quieres usar simplemente como pasatiempo espontaneo.

- Lo Mejor Del Juego: Ninja Warriors significa diversión pura y directa y mucho más desenfreno incluso que la mayoría de este tipo de juegos como Final Fight o Rival Turf.

- Lo Peor Del Juego: La repetición de los enemigos cambiándoles el color es demasiado descarada. El apartado artístico (música y graficos) decaen un poquito en los últimos niveles.

1 comentario:

Anónimo dijo...

aun no encuentro nadies que me diga como sacar las lanzas rojas con hamaitachi que aparecen al final cuando carga tu poder

Publicar un comentario

Si te ha gustado, ¡escribe tu comentario u opinión!